martes, 6 de octubre de 2026

VOY A SER PADRINO EN UN BAUTIZO Y ME PIDEN LA PARTIDA DE CONFIRMACION...

.- ¿Y en que fecha te confirmaste?

.- Es que no estoy confirmado...

El Código de Derecho Canónico  -que son las normas, leyes y principios que regulan la organización, disciplina y funcionamiento de la Iglesia-  pide que tantos los padrinos de bautismo como de confirmación, estén confirmados. Y los sacerdotes que lo piden hacen muy bien, están en su derecho y son fieles en el cumplimiento de su deber de pastores.


Es verdad que hace algunos años no se pedía la partida de confirmación, pues en un país abrumadoramente católico cómo era España, se daba por sentado que todo el mundo había recibido los sacramentos. Hoy ya no se puede dar nada por seguro, y son innumerables los bautizados que no han completado su iniciación cristiana con el sacramento de la confirmación, una veces por la dejadez del propio interesado, que "pasó" en su tiempo de algo que le parecía que daba lo mismo; y otras, hay que reconocerlo, porque desde la misma Iglesia -con loable intención, no digo que no- se ha complicado la forma de acercarse a este sacramento, retrasándolo en edad, alargando innecesariamente los procesos de "`preparación", o pidiendo imposibles.

Yo soy enemigo que alguien se confirme solo para ser padrino de bautismo, aún sabiendo que hay compañeros sacerdotes que lo propician, poniendo a las personas en el disparadero de recibir un sacramento solo por un interés humano circunstancial. ¡Cuantas veces me han llegado personas preguntando que dónde había confirmaciones en las próximas semanas! porque le pedían el certificado de confirmación para ser padrino... y se han confirmado sin mas preámbulo, pues a los curas a veces también nos gusta inflar los números y quedar muy bien cuando viene al obispo.

Yo lo que quiero que todos los cristianos católicos reciban este sacramento y todos, pero por profunda convicción, porque necesitamos las gracia que se nos da por medio de los sacramentos, y especialmente son necesarias en estos tiempos difíciles que nos tocan, las que da el sacramento de la confirmación y nos hace "testigos de Cristo" en medio de las adversidades.

Este año nos tocan confirmaciones en la parroquia, serán allá para el mes de abril o mayo, hay un grupo de adolescentes que se vienen preparando para ello (dos cursos). Pero convocamos a todas las personas, mayores de 20 años, que no estén confirmadas, y que se quieren tomar en serio su vida cristiana, a un catecumenado de confirmación, adaptado a la realidad de su situación, para poder recibir conscientemente el sacramento.

Las personas interesadas pueden hablar con el párroco.

JM

                                                                                               

miércoles, 9 de septiembre de 2026

LA ADORACION EUCARISTICA Y LA VIDA PARROQUIAL

 


El Código de Derecho Canónico dispone que las iglesias donde se reserva la Eucaristía deben permanecer abiertas varias horas al día para que los fieles puedan orar ante el Santísimo. También establece que el párroco debe procurar que la Eucaristía sea el centro de la comunidad parroquial.

La adoración eucarística debe estar vinculada a la celebración de la Misa y a la vida sacramental. No debe convertirse en una alternativa a la participación dominical (hay personas que van con gusto a una "adoración del Santísimo" y luego no participan en la misa dominical), ni en una devoción separada de la confesión, de la comunión digna y de la caridad cristiana. Tampoco en un rato de oración intimista y sensiblera a gusto de los que la organizan, con menosprecio de toda la normativa litúrgica que rodea al culto eucarístico fuera de la misa. La exposición y adoración del Santísimo Sacramento es un acto de culto litúrgico, lo que quiere decir, entre otras cosas, que debe someterse a la regulación que de este culto hace la Iglesia mediante las correspondientes rubricas de los libros litúrgicos debidamente aprobados.

Una parroquia eucarística es aquella en la que: la Misa se celebra con fe y dignidad; se facilita la confesión frecuente; el sagrario ocupa un lugar visible y digno ( a ser posible en el centro de donde habitualmente se celebra la Santa Misa); se respeta el silencio sagrado; se ofrecen horarios estables; la contemplación se transforma en servicio y misión.

Esto queremos nosotros que sea la adoración del Santísimo Sacramento en nuestra parroquia. Os invitamos a todos a participar con este espíritu, especialmente a los que tenéis alguna encomienda pastoral, y necesitamos llenarnos de la fuente de agua viva que es Cristo Eucaristía, pues nadie puede dar lo que no tien