viernes, 7 de agosto de 2026

LA VENERABLE MARIA DE JESUS DE AGREDA Y MISTICA CIUDAD DE DIOS




Es una monja concepcionista del siglo XVII, consejera del rey Felipe IV, mística y escritora;  rodeada de polémica a largo de los siglos, principalmente por dos cosas: 
.- Primera, por el fenómeno de bilocación que se le atribuyó, pues según testimonios, contribuyó, sin salir jamás  del convento de Agreda (Soria),  a la evangelización de los nativos de Nuevo Méjico; los indios afirmaron a los franciscanos que misionaban el territorio  que les había instruido para el bautismo una "dama vestida de azul", que según concluyeron estos, coincidía con la famosa monja de Agreda;  ella mima lo confirmó al tribunal de la Inquisición.


.- Y segunda  por ser la autora del famoso y no menos polémico libro "Mística Ciudad de Dios", una vida de la Virgen, que Madre Mª. de Jesús escribió -según ella-  al dictado  de la Inmaculada, que le reveló por medio de visiones mística, con todo lujo de detalles, su vida unida a la obra de la redención de su hijo.



Su figura cautivadora ha sido puesta en el candelero recientemente por el novelista e investigador Javier Sierra, en el libro titulado "La dama azul".



He aprovechado lo que llevamos de verano para leer algunos capítulos de la obra -hay que reconocer que de muy difícil lectura por su lenguaje barroco-, pero hay que concluir que, si esta obra no fue "dictada" por el cielo, es humanamente incomprensible como una monja en un pueblo perdido en la Castilla del siglo XVII, del cual no salió nunca, sin una biblioteca especializada a su alcance, sin estudios en ninguna disciplina eclesiástica, pudo escribir una obra llena de fundamentos bíblicos, patrísticos, teológicos, dogmáticos, históricos... Uno no sale de su asombro, ante la belleza de las alegorías, los paralelos, la multitud de citas, conceptos... de una belleza y profundidad insuperable y que tanto ayudan a profundizar en el misterio de la Virgen María.


No he querido quedarme para mi solo tanta riqueza de amor a la Virgen y de cultura religiosa, y como hoy la informática permite con cierta facilidad lo que antes era un trabajo ímprobo, me he propuesto que los capítulos que se refieren a la Asunción de la Virgen, los leamos en forma dramatizada o dialogada (al estilo como leemos la Pasión el Viernes Santo), como preparación a la gran "Pascua Mariana", en la vigilia de oración que antecede a la fiesta de Santa María de Agosto.

JM

viernes, 24 de julio de 2026

EL CENTRO DE LA MISA ES CRISTO, Y CRISTO EN EL CALVARIO, NO EL SACERDOTE



Las misas no son propiedad de cura que celebra, ni del pueblo que asiste o participa. Son de la Iglesia. Ningún sacerdote puede añadir, quitar, incluir, NADA A SU GUSTO. Tiene que atenerse a lo que pone en el misal, porque la misa no es suya. El cura que quiera una misa “suya”, a su gusto, debería advertir a los fieles que esa es “su” misa, no la de la Iglesia Católica.

El centro de la misa es Cristo, y Cristo en el Calvario, no el sacerdote.



Partiendo de estos presupuestos irrenunciables, aclaremos algunas cosas, aclaremos algunas cuestiones:

 

A. Cosas que son obligatorias para que haya una misa ”católica”:

1.- Lugar digno -no andemos celebrando en cualquier sitio por capricho o esnobismo-

2.- Altar bien dispuesto y preparado: manteles, velas, adorno apropiado. No una mesa de camping donde luego nos comemos la tortilla de patatas.

3.-Vasos sagrados según las normas litúrgicas.

4.- Misal Romano y  Leccionario apropiado.

5.- Ornamentos prescritos, que son: alba, cíngulo, estola y… casulla (sí, casulla, aunque haga calor)

 

B. Cosas que no son obligatorias en las misas:

1.-Las moniciones (por regla general cansinas e innecesarias)

2.- Cantar.

3.- Las procesiones interminables de ofrendas en las que se ofrece todo y no se ofrece nada, porque todo es “simbólico” y al acabar la misa cada uno se lleva lo suyo a su casa.

4.- La homilía en todas las misas todos los días.

5.- El rito de la paz. Es el rito menos importante de la misa (de hecho, no hay obligación de hacerlo) pero actualmente es lo único que sabe hacer mucha gente en misa. No saben responder nada, pero se deshace en saludos en el rito “potestativo” de la paz.

 

C. Cosas a las que tienen derecho los fieles que participan en misa: 

1.- Los fieles tienen derecho a saber qué se van a encontrar: una misa de treinta, de cuarenta minutos o de una hora.

La misa tiene su tiempo y su ritmo. Pasa en ocasiones que se dedica tanto tiempo  a la homilía, que se compensa corriendo en todo lo que viene después. Inmenso error

2.- Si es una misa si cantada hasta el agotamiento o rezada.

3.- Que las grandes solemnidades necesitan “solemnizarse”.




Para acabar recordamos esta enseñanza de San Manuel González García en su obra “El abandono de los sagrarios acompañados".

“La liturgia es la Iglesia viviendo su fe, su adoración, su amor. El culto es el cuerpo visible de la religión, y la liturgia es su expresión, sus gestos, sus modales, su palabra.

La liturgia es el dogma vivido y metido en lo más hondo de la vida de los creyentes, enseñando autentica, intuitiva solemne y oficialmente, y puesto al alcance de los rudos y abriendo horizontes sin fin a los sabios humildes”.

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Estoy convencido y he experimentado en mi vida que es verdad lo que recientemente ha dicho León XIV: que la liturgia es el principal "motor de evangelización"; y que cuándo se deja de celebrar la liturgia "católica" ya puede uno apuntarse a todas las platajuntas y movimientos por sinodales que sean, e ir a todos los cursos y cursillos habidos y por haber, que la fe se vuelve fría, la comunidad se debilita, y la persona pierde la fuente principal de la gracia y la alegría espiritual. No falla, es matemático.


Ideas tomadas de